El Evangelismo
“La Gran Comisión” 
 

1.- Misión de la Iglesia.

La principal misión de la Iglesia es la predicación del Evangelio en todo el mundo, tenemos el mandato de nuestro Señor de predicar el Evangelio (el arrepentimiento y perdón de pecados, haciendo discípulos en todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles que guarden todos los mandatos de nuestro Señor)   

Jesús nos expresó claramente en sus enseñanzas que la extensión de esta obra exige que atendamos no solo a los que nos rodean sino también a los que son despreciados y dejados de lado por nuestra sociedad y a quienes están en lo último de la tierra. Hacer menos que esto es desobediencia.

Estamos en la necesidad de fomentar nuevas iniciativas para alcanzar y discípulas a jóvenes y niños en todo el mundo, de utilizar los medios y la tecnología en el evangelismo, de estar siempre involucrados personalmente en el evangelismo primitivo y autóctono, de manera que nuestra predica del Evangelio bíblico sea plenamente pertinente y contextualizado.

En estos tiempos es urgente que la Iglesia se preocupe y trabaje para que todas las personas de la tierra escuchen el Evangelio en un idioma que puedan comprender, cerca del lugar donde viven, estableciendo en todos los pueblos y en todo lugar Iglesias autóctonas, sanas, que se multipliquen y trabajen para llevar a la madurez espiritual a aquellos que respondan al mensaje del Evangelio.

Si bien es cierto que no todos tienen el don del evangelismo, el mandato es para todos y la Iglesia como un cuerpo también tiene ciertas responsabilidades que cumplir para que esta obra se realice de una manera netamente bíblica y efectiva.

La Unidad de la Iglesia.- Nuestro Señor Jesucristo oró pidiendo al Padre Celestial que sus discípulos fueran uno para que el mundo Creyera, sin embargo, uno de los grandes obstáculos para el evangelismo en todo el mundo es la falta de unidad den el pueblo de Dios, una situación que empeora cuando los cristianos compiten y luchan entre sí en lugar de buscar juntos comprender lo que Cristo desea, dejando de lado toda crítica, envidias, celos y contiendas para que con amor trabajemos juntos cooperando y colaborando con otros creyentes en la tarea de evangelizar el mundo.

 

El apoyo de la Iglesia en la Oración.- Dios nos ha dado el don de la oración para poder, en su soberanía, responder con bendición y poder al clamor de sus hijos.

La Oración es un medio esencial que Dios ha ordenado para despertar a la Iglesia y llevar el Evangelio por todo el mundo. Desde los primeros días de la Iglesia del Nuevo Testamento, Dios ha utilizado las oraciones perseverantes y fervientes en su pueblo para dar poder al testimonio de ellos en el espíritu y vencer la oposición a la obra del Señor. En momentos especiales en la historia de la Iglesia, los avivamientos y despertares espirituales han sido precedidos por la acción explícita del pueblo de Dios que se ha unido y se ha puesto de acuerdo para pasar un tiempo de arrepentimiento, oración y ayuno.
Hoy al trabajar para llevar el Evangelio a los pueblos no alcanzados de todo el mundo, necesitamos una más profunda dependencia de Dios y una mayor y verdadera unidad en oración para que el Señor de la mies envíe obreros a su mies y orar también por los misioneros que trabajan en la evangelización mundial, los cuales son muchas veces olvidados en las oraciones de la Iglesia, debido a su ausencia.

2.- Los Ancianos y El Evangelismo.

Los Ancianos de la Iglesia deben tener la principal responsabilidad de preservar la integridad bíblica de ser portadores de la visión de su vocación evangelística.  Ellos son responsables de velar por que esta vocación se implemente, enseñando, capacitando, facultando e inspirando por medio del ejemplo a los demás.

Debemos prestar especial atención de alentar a las mujeres y a los jóvenes a la obra evangelística, los ancianos  siempre deben tener cuidado de no ser obstáculos para lo que Dios está haciendo.

Los ancianos deben trabajar constantemente para aprender y enseñar la Fe conforme a las Escrituras y esforzarse para que todos los que predican el Evangelio tengan tanto los recursos, el apoyo y la capacitación teológica adecuada para su tarea, y todos los maestros de la Fe también compartan una misma preocupación por el evangelismo netamente bíblico.

3.- El Evangelismo y la Santidad.

El siervo de Dios debe de adornar el Evangelio por medio de una vida santa, ya que en estos últimos tiempos el nombre de Dios ha asido deshonrado en gran manera y el Evangelio ha sido desacreditado, a causa de algunos predicadores  que no han llevado vidas santas. Aparentemente, los evangelistas están expuestos a las tentaciones relacionadas con el dinero, el sexo, el poder, la desatención de la familia, la falta de integridad y sobre todo el orgullo.

La Iglesia debe promover estructuras que permitan que los evangelistas sean responsables ante otros por sus vidas, su doctrina y sus ministerios. La Iglesia no debe permitir que sirvan como evangelistas aquellos cuyas vidas deshonran a Dios y al Evangelio. La santidad y la humildad de los evangelistas dan credibilidad a su ministerio y trae como resultado genuino poder de Dios y frutos duraderos.

4.- La Necesidad del Hombre de conocer el Evangelio.

La Biblia nos revela la triste condición perdida del hombre, que va más allá de todo sentimiento de dolor, miseria y frustración, esclavitud, impotencia o descontento de la vida. La biblia nos revela también que todos los seres humanos están en un estado de rebelión contra el Dios que los creó, y están separados de El; y del gozo de conocerle y recibirlo, que es la verdadera realización de la naturaleza humana, ya que fuimos creados para llevar la imagen de Dios en una vida eterna de amor a Dios y a las demás personas, pero el egoísmo de nuestros corazones caídos y pecaminosos lo hace imposible. Por tanto, todos los seres humanos enfrentan ahora la condenación final por parte de Cristo el juez, y la destrucción eterna, separados de la presencia del Señor. Por lo cual siendo plenamente conscientes de que, teniendo el conocimiento del actual estado del hombre, el cual también estuvimos en otro tiempo, pero ahora librados por la misericordia y gracia de la obra redentora de nuestro Señor  Jesucristo, debemos ser fieles a sus mandamientos de anunciar el Evangelio de Salvación, siendo compasivos al compartir con las personas la verdad sobre su actual estado espiritual, advirtiéndoles sobre el juicio y el infierno que enfrentarán los que no se arrepienten y no creen en el Evangelio, exaltando el amor de Dios que entregó a su Hijo a la muerte para el perdón de nuestros pecados, haciéndolo con la debida pasión y fuerza que como consecuencia de nuestra Fe y credibilidad en Dios, debemos manifestar creyendo que tanto la salvación como el juicio de Dios son una verdad anunciada por medio de las Escrituras. 

5.- El Evangelista

Todos los cristianos estamos llamados a llevar a cabo nuestro rol en el cumplimiento de la gran comisión  dada por nuestro Señor Jesús, pero sólo algunos creyentes tienen un llamamiento especial y un don espiritual para comunicar a Cristo y llevar a las personas a El; estos son los que llamamos evangelistas, como lo señala el Nuevo Testamento.

Un evangelista debe caracterizarse por su especial dedicación, pasión y fuego que debe tener al ser llamado especialmente para anunciar el único camino de salvación a un mundo que distraído y esclavizado por su pecado, afanes y obligaciones, no se da cuenta que se dirige a una eterna y horrible condenación, por lo tanto debe tener una sensibilidad muy especial y profunda por la actual condición humana.

6.- El Mensaje del Evangelio

En aproximadamente dos mil años el mundo ha tenido muchos cambios, tanto social, intelectual como tecnológico, el tiempo ha afectado de alguna manera también el mensaje del Evangelio; si bien es cierto, ha habido muchos avances en la tecnología, de manera que se puede enviar un mensaje al otro lado del mundo sin siquiera salir de casa, el cual nos ayuda en mucho, también se han estado desarrollando métodos, tácticas, fórmulas y slogans para tratar de convencer y empujar a la persona a aceptar y recibir a Cristo en su corazón, pero sin darnos cuenta se ha diluido el mensaje del Evangelio, agregándole a este nuestras sabias e inteligentes tácticas humanas, olvidando que el Evangelio puro es el poder de nuestro Dios para la salvación de mundo.

El mensaje del Evangelio debe ser netamente bíblico y bien entendido por los que proclaman el mensaje, el mejor maestro lo encontramos en la Biblia y es Jesús, también tenemos a otro como Pedro, Pablo, Felipe o Timoteo, también a un Padre Celestial que nos ha enviado a esta misión y el Espíritu Santo el cual nos da la sabiduría y el poder que necesitamos para predicar con denuedo.

La fuerza del mensaje está en la explicación del Evangelio, en 1 de Corintios 15:3-4; encontramos un extracto de que es el Evangelio, pero si se anuncia sin explicar que quiere decir verdaderamente y el significado que Cristo murió por nuestros pecados, no estamos dando a conocer la esencia del mensaje.

Al anunciar el Evangelio debemos tener en cuenta que en sí tiene varios mensajes, y tenemos que darlos a conocer y explicar cada uno de ellos.

La veracidad de las Escrituras (La Biblia).-  En muchos de sus mensajes el Señor Jesús nombra y certifica la verdad de las Escrituras, ya que la usaba para mostrar al pueblo el cumplimiento de ellas. La Biblia es indispensable para el verdadero evangelismo. La palabra de Dios misma provee tanto el contenido como la autoridad para nuestra tarea de evangelizar. Las personas deben ser guiadas a entender al menos algunas de las verdades básicas contenidas en las Escrituras y la veracidad de ellas antes de responder en forma significativa al Evangelio. Por tanto, debemos proclamar y diseminar las Sagradas Escrituras en el idioma y las palabras de todos aquellos a quienes proclamamos el mensaje. 

 

Un mensaje de Juicio.- Es necesario proclamar primeramente un mensaje de juicio, dando a conocer a las personas la verdadera situación en que se encuentran ante Dios como consecuencia de su pecado, apoyándonos en las Escrituras para que vean la verdadera necesidad que  hay de encontrar una salida ante esta situación.

En algunas ocasiones es necesario dar a conocer el pecado específico en el cual están cayendo por la falta de conocimiento, como ejemplo podemos nombrar la idolatría, que por tradiciones religiosas es utilizada como un medio para llegar a Dios, sin darse cuenta que por medio de ella sobreviene una maldición a su propia descendencia, para esto también somos llamados a ser luz, para dar a conocer hacia donde están dirigiendo sus pasos y el final de ello que es el infierno.

El mensaje de la Cruz.- Es también necesario explicar a la persona, el significado de la muerte de Cristo en la Cruz, la manifestación pública de la justicia de Dios, su obra redentora y su resurrección.

Mucha gente  sabe que Cristo murió por nuestros pecados pero no entienden el verdadero y amplio misterio de este hecho, por lo cual estamos en la obligación de escudriñar y estudiar en comunión, oración y con la guía del Espíritu Santo las Sagradas Escrituras, para comprender y enseñar cual es la esencia y significado de que Cristo murió por nuestros pecados.

El mensaje de arrepentimiento.- Muchas veces es confundido el arrepentimiento con el remordimiento o una emoción momentánea, por tanto es necesario  explicar el significado del verdadero arrepentimiento según las Escrituras, como un paso de fe, guiando a las personas que reciben el mensaje a que este paso sea totalmente genuino.

 

El mensaje de Fe.- Si preguntamos a todas las personas si creen en Jesucristo, es muy probable que todas respondan que si; pero ¿verdaderamente creen? Aquellos que hemos escudriñado las Escrituras, nos damos cuenta que la manera en que la mayoría de personas creen, no es la misma que nos pide el Señor por medio de su Palabra. Esto implica el conocimiento y sometimiento a su sola voluntad contra todo lo que pueda oponerse a esto, y debemos dar a conocer esto también, y lo que cuesta verdaderamente seguir a Jesús.

El Bautismo.- En la mayoría de veces que es predicado el Evangelio nos olvidamos de hablar del bautismo. Por medio de las Escrituras vemos que el bautismo era de una forma inmediata, por lo cual debemos también anunciar y explicar el significado del bautismo.

 

El camino estrecho.- Sabemos que esta decisión no es cosa de un momento, por lo tanto debemos incentivar a la persona a llevar una vida nueva en Cristo, sabiendo que la puerta es estrecha y también el camino lo es, esto quiere decir que la vida de un convertido es de un constante arrepentimiento, mientras va conociendo la verdad por medio de su Palabra, por lo cual el evangelista, el discipulador, el pastor y la Iglesia deben estar preparados para cuidar, instruir y ayudar al nuevo creyente en su crecimiento espiritual, haciendo de El un nuevo discípulo.

Sabemos que quien verdaderamente realiza esta obra es Dios, pero no debemos olvidar que todos tenemos responsabilidades ante el Señor que debemos cumplir y el discipulado es una parte muy importante de esta gran comisión.

Conclusión

El propósito de esta asignación es de alentar a la Iglesia de Cristo a cumplir con el compromiso que tenemos con nuestro Señor de proclamar el Evangelio con el poder del Espíritu Santo en nuestra ciudad, a toda criatura sin distinción alguna y hasta los confines de la tierra, manteniendo vivo día a día este fuego que por la gracia de Dios nos sea dado para anunciar las buenas nuevas de salvación conforme a la voluntad de Dios y de acuerdo a las Sagradas Escrituras.